¿Te acusan de ser frio?…Pero en realidad estas sanando
No estas siendo frio o fría, estas aprendiendo a cuidarte y te explico porque:
Vivimos en un mundo donde, cuando te entregas demasiado, te aplauden, pero cuando empiezas a cuidarte, te critican.
De repente eres «distante» , «cortante», «frio», «raro» , «cambiado»
Pero muchas veces no se trata de frialdad, se trata de límites, de agotamiento, de años dando más de lo que recibiste, de haber entendido que tu energía no es infinita ni gratis.
La verdad es simple:
Cuando empiezas a ponerte primero, incomodas a quienes estaban acostumbrados a que no lo hicieras.
Por eso es tan importante diferenciar entre poner límites sanos y volverte emocionalmente frio. No son lo mismo.
No vienen del mismo lugar, no generan los mismos resultados.
Hoy te voy a enseñar a reconocerlos, aplicarlos y usarlos para proteger lo más valioso que tienes: Tu paz emocional.
Las 5 diferencias entre limites sanos y frialdad emocional
1- El origen: los limites sanos nacen del amor propio, la frialdad nace del dolor
limites sanos:
Vienen de un lugar consciente: » Esto me afecta y debo protegerme con respeto»
Son decisiones pensadas, maduras, honestas.
Frialdad emocional:
Nace del miedo, del trauma, del cansancio de haber sido lastimado, es una armadura
no una elección.
Ejemplo:
Decir «Hoy no puedo, necesito descansar» es un limite
Desaparecer sin explicación porque todo te abruma, es frialdad emocional.
2- La intención: Los limites cuidan, la frialdad distancia.
Limites sanos: buscan claridad, respeto, equilibrio, no quieren lastimar, quieren organizar.
Frialdad emocional: busca evitar sentir, evitar conectar, evitar ser herido.
Ejemplo:
Un límite, es decir: «No quiero hablar de ese tema»
frialdad es fingir que no te importa nada.
3- La comunicación: los limites se expresan, la frialdad se esconde
Limites sanos:
se dicen en voz alta, aunque incomoden, requiere de valentía.
Frialdad emocional:
Se muestra en silencios, evasivas, indiferencia, requiere cero esfuerzo emocional.
Ejemplo:
Límite: «Hoy necesito tiempo para mi»
Frialdad: ignorar mensajes por días sin motivo real.
4-El efecto: los limites ordenan relaciones, la frialdad rompe vínculos
Limite sanos:
Fortalecen las relaciones sanas y alejan las tóxicas.
Frialdad emocional:
Desvincula incluso relaciones buenas, porque no deja espacio para el afecto.
Ejemplo:
Decir «no puedo ayudarte siempre» sana
Hacerte inaccesible emocionalmente lastima.
5- La sensación interna: los limites dan paz, la frialdad deja vacío.
Limites sanos:
Te hacen sentir más liviana, más calma, más tú.
Frialdad emocional:
Te endurece, te desconecta, te vuelve espectadora de tu propia vida.
Ejemplos:
Un límite te deja tranquilo.
Ser frio te deja solo.
Ejemplos de situaciones reales
Situación 1: La amiga que te busca solo para desahogarse
Limite sano: «Hoy no puedo escuchar, no tengo la energía emocional»
Frialdad: ignorarla sin explicarle lo que te pasa.
Situación 2: La pareja que exige atención constante
Limite sano: «Necesito mi espacio para seguir siendo yo»
Frialdad: cerrar tu corazón y no compartir nada.
Situación 3: La familia que te invade
Limite sano: «No voy a hablar de ese tema, gracias»
Frialdad: cortar el vínculo sin una conversación honesta.
Consejos prácticos para poner límites sin volverte frio
1- Aprende a usar frases claras y sin culpa:
«Hoy necesito espacio»
«Eso no me hace bien»
«No puedo ayudarte con eso»
2- No expliques más de lo necesario
Limite explicado de más es igual a un límite negociable. Sé breve.
3- Observa cómo reacciona la gente
Las personas sanas respetan límites.
Las personas tóxicas se enojan con ellos.
4- Valida tus emociones antes de expresarlas
Antes de hablar, pregúntate: «Lo digo desde mi dolor o desde mi claridad»
5- No confundas protegerte con desconectarte
Cuidarte no implica cerrar tu corazón, implica abrirlo en lugares seguros.
Conclusión: No viniste a complacer a todos, viniste a proteger tu alma.
Poner límites no te hace frio o fría, te vuelve libre, fría es la persona que ya no siente, tu si sientes, por eso te cuidas, por eso te eliges, por eso dices: «hasta acá»
Los limites son el acto más profundo de amor propio, la frialdad es el grito silencioso del corazón que ya no quiere sufrir más.
Y tú no estás acá para endurecerte, estas acá para aprender a amar sin perderte, para entregarte sin vaciarte, para acompañar sin abandonarte.
Elige cuidarte, elige tu energía, elige tu paz, elige donde quedarte y de donde irte sin mirar atrás.
Porque al final la vida no te pide que seas perfecto o perfecta, te pide que seas tu y eso empieza poniendo limites … no paredes.
Hasta el próximo post, mis queridos lectores.
Lexi-
